Xènia

¿Quién soy? No lo sé.  No me gusta definirme. Te diría que pasaras a la siguiente página, allí está el largometraje, que es lo interesante, pero va, voy a intentarlo.

Me llamo Xènia y desde muy pequeña las películas han sido mi refugio y mi ventana al mundo. Mientras otros jugaban, yo iba al video club con mi padre, veía películas y me obsesionaba con muchas de ellas. Creo que allí empezó un poco todo.  A los 12 hacia videos con mis primas y mi hermana y disfrutaba tanto haciéndolos como viendo la reacción de los demás al verlos. 

Las cosas que más me gustan desde que tengo uso de la razón han sido pintar, bailar, la música, la fotografía, los musicales,...  por lo que sólo me veía haciendo algo relacionado con el arte, y el cine era una buena opción donde poder proyectar mi punto de vista del mundo y contar mis historias.

Siempre soñé con ir a Estados Unidos  y, cuando por fin fui e hice un proyecto allí, entendí que quería seguir explorando este mundo. 

Busco captar lo que pasa desapercibido, entender lo que hay detrás de cada experiencia vivida y transformar esos hechos en historias audiovisuales que puedan llegar a la gente.  Me gusta explorar el mundo, conocer gente y descubrir lugares nuevos. Creo que viajar y abrirme a otras culturas me ha ayudado a empatizar y a comprender mejor las vivencias de los demás y a tener así otros puntos de vista. 

Tengo curiosidad por el mundo, por las personas y por aquello que desconozco.  El cine me permite explorar, cuestionar y estar constantemente descubriendo sin entrar en una rutina pesada. Siempre ha sido un refugio para mí y me gustaría algún día poder hacer mis historias y que la gente pueda encontrar también un refugio en ellas.